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Internacional

"No hay revolución sin canciones": un cancionero de las protestas en Chile

Abril, 1970. Durante uno de los actos de campaña del entonces candidato Salvador Allende, a la que asisten, además de simpatizantes, músicos de la Nueva Canción Chilena, alguien despliega una pancarta: “No hay revolución sin canciones”, se lee.

No hay revoluciones sin canciones
No hay revoluciones sin canciones

Imposible no recordar esa frase ahora que el pueblo chileno ha tomado calles y plazas tras el decreto del Estado de excepción, aplicado el pasado 18 de octubre por el gobierno de Sebastián Piñera: un sin fin de canciones sobre resistencia y unidad popular (escritas antes y después del golpe de Estado de 1973) regresaron en voz de decenas de miles de manifestantes que decidieron enfrentar la represión con música.

▶ AMARO LABRA Y VÍCTOR JARA

La música comenzó con el toque de queda. Desde las ventanas abiertas empezó a sonar la voz de algunos vecinos que llevaron la protesta callejera a la intimidad del hogar.

Es así que, tras cuatro días de cacerolazos, desde el balcón de un edificio en Santiago Centro, una mujer interpretó Para que nunca más en Chile, un tema de Amaro Labra grabado en 1980 por Sol y Lluvia. La memoria de los horrores de la dictadura hizo que los vecinos ovacionaran a la anónima cantante.

En las mismas horas del 23 de octubre, en Avenida de Portugal, en Santiago, una mujer entonó Te recuerdo Amanda, una canción de Víctor Jara grabada en 1969 que habla del amor trágico entre dos obreros, cuyos nombres son un tributo a los propios padres del artista: Amanda y Manuel. Esta no sería la única canción del mítico músico revolucionario que el pueblo chileno recordaría durante las jornadas de protestas.

▶ EL DERECHO A VIVIR EN PAZ

Interpretada el 24 de octubre en Plaza Italia por Roberto Márquez, del grupo Illapu y de Banda Conmoción, en una jornada más de movilizaciones en el país sudamericano, El derecho a vivir en paz se convirtió en un himno contra la represión del gobierno de Sebastián Piñera.

La letra, un mensaje contra el intervencionismo de Estados Unidos en Vietnam, resalta la figura del insurgente Ho Chi Minh, quien dirigió la Liga para la Independencia de Vietnam y proclamó la independencia de la nación, convirtiéndose así en el primer presidente de ese país en 1945.

Víctor Jara “situaba a los cantautores chilenos a escribir desde una atalaya geográficamente abarcadora, sintiendo como propios muchos conflictos lejanos y, desde un punto de vista ideológico, reconociendo en el imperio estadunidense a un enemigo común”, escribe la periodista Marisol García en su libro Canción valiente.

El derecho a vivir en paz también fue interpretada en los días siguientes, 25 y 26 de octubre, en la Biblioteca Nacional, como parte de las convocatorias #MilGuitarrasPorVíctorJara y #MilGuitarrasPorLaPaz. El programa también incluyó las composiciones Te recuerdo Amanda, El Aparecido y Plegaria a un labrador.

El pasado fin de semana, tras la realización de la # MarchaMásGrandeDeChile, el tema encabezó el ranking de los “50 más virales de Chile” en la aplicación de música Spotify.

Luego de que Sebastián Piñera anunciara el levantamiento del Estado de excepción, se difundió que una nueva versión del tema había sido grabada por músicos convocados por Joan Jara y la Fundación Víctor Jara, entre los que destacó la participación de la joven cantante chilena Mon Laferte, Gepe y Javiera Parra, hija del cantautor Ángel Parra y nieta de la legendaria folclorista Violeta Parra.

Víctor Jara fue detenido y torturado el 12 de septiembre de 1973 en la Universidad Técnica del Estado (UTE), hoy la Universidad de Santiago de Chile, y asesinado el 15 de septiembre por la dictadura militar en el antiguo Estadio de Chile. Su cuerpo fue hallado un día después junto con otros cinco cadáveres en una población cercana al Cementerio Metropolitano de Santiago.

▶ EL BAILE DE LOS QUE SOBRAN

Masas de jóvenes también se identificaron con una canción de Los Prisioneros cuya letra, según la Biblioteca Nacional de Chile, “ilustra de manera amarga y desesperanzada las diferencias de clases existentes entre la juventud chilena”.

El baile de los que sobran, un tema de 1986 de Los Prisioneros, fue coreado de manera espontánea por miles de personas en la Alameda de Santiago, el 25 de octubre. El Estado de excepción estaba en su apogeo.

El autor del tema, Jorge Gónzalez, dijo en entrevista con BBC Noticias: "Estuvo muy lindo, pero es muy triste que todavía se tenga que seguir cantando. Esa canción fue creada bajo las mismas condiciones en las que se cantó ayer: en toque de queda y con balazos".

Si la Nueva Canción Chilena había expresado de manera combativa la añoranza por una mejor sociedad, al lado del proyecto socialista de Salvador Allende, su liquidación a manos de la dictadura dejaría las bases para el reclamo de una nueva generación ya empobrecida.

Los años ochenta fueron el principio de la política neoliberal chilena. Los sintetizadores llegaron junto a un modelo económico redactado en la Universidad de Chicago, que sería el apoyo ideológico de la Constitución ilegítima de 1980, la cual hoy en día miles de chilenos buscan abrogar.

▶EL PUEBLO UNIDO JAMÁS SERÁ VENCIDO

El miércoles 23 de octubre, la calle de Seminario, en Providencia, Chile, los músicos Camilo Salinas y Pablo Ilabaca, de la serie 31 Minutos, marcharon con guitarra y pianica en mano para interpretar la canción de Sergio Ortega y la banda Quilapayún, El pueblo unido jamás será vencido.

La canción fue compuesta en el crucial año de 1973, como parte de un encargo hecho por el comité de propaganda de la Unidad Popular, según cuenta el músico Eduardo Carrasco Pirard, en sus memorias Quilapayún: la revolución y las estrellas.

El pueblo unido jamás será vencido fue cantada por primera vez durante una marcha de mujeres allendistas en la Alameda de Santiago, cuando el destino de la Nueva Canción Chilena ya se encontraba entrelazado con el proyecto socialista en aquel país; meses después, el 11 de septiembre de 1973, ocurriría el asalto al Palacio de Moneda.

▶ LA CARTA

Además de grabar un mensaje grupal en el que pedía la salida de los militares de las calles y la renuncia de Sebastián Piñera, Mon Laferte difundió el 24 de octubre un video en el que, plantada con su guitarra, interpreta las palabras que Violeta Parra dedicaba a la detención de su hermano Roberto, en la canción La Carta. El tema apareció tras la muerte de Violeta Parra en 1967 y fue incluido en el disco Canciones reencontradas en París, de 1971.

▶ CACEROLAZO CULTURAL

Los enfrentamientos de la policía con manifestantes seguían cuando en la Plaza Juan XXIII y en Parque O’Higgins se presentaron Los Tres, Pedropiedra y Fernando Milagros así como Manuel García, La Moral Distraída y Narea y Tapia de Los Prisioneros, en una serie de eventos culturales que luchaban en contra del silencio, del cual también fueron parte Camila Moreno, Illapu, Gepe, Gianluca, con el llamado “Cacerolazo Cultural”.

La noche de ese domingo el presidente Piñera firmaba el fin del Estado de excepción. No obstante, voces como la de Anita Tijoux conformarían una semana más de descontento.

Anita Tijoux ya había lanzado el 20 de octubre el adelanto de su tema Cacerolazo, que vio la luz de manera oficial al inicio de esta semana, y en el que se destaca 30 años de política neoliberal, así como lo dicho por la primera dama de Chile, Cecilia Morel, acerca de las protestas: “Es como una invasión extranjera, alienígena”.

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